-
Si pasamos el tiempo obsesionados con el futuro o lamentándonos por el pasado, nunca viviremos. Mañana siempre será mañana y el ayer no se puede cambiar.
Si pasamos el tiempo obsesionados con el futuro o lamentándonos por el pasado, nunca viviremos. Mañana siempre será mañana y el ayer no se puede cambiar.