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De la Palabra de Dios deduzco que la condenación es toda del hombre, de arriba abajo, y la salvación es toda de la gracia, de la primera a la última. El que perece elige perecer; pero el que se salva, se salva porque Dios ha elegido salvarlo.
De la Palabra de Dios deduzco que la condenación es toda del hombre, de arriba abajo, y la salvación es toda de la gracia, de la primera a la última. El que perece elige perecer; pero el que se salva, se salva porque Dios ha elegido salvarlo.