-
Todo lo que desees para ti, afírmalo para los demás, y os ayudará a ambos. Recogemos lo que sembramos. Si enviamos pensamientos de amor y salud, vuelven a nosotros como pan arrojado a las aguas; pero si enviamos pensamientos de miedo, preocupación, celos, ira, odio, etc., cosecharemos los resultados en nuestras propias vidas.