-
Quizá puedas permitirte esperar. Quizá para ti haya un mañana. Tal vez para ti haya mil mañanas, o tres mil, o diez, tanto tiempo que puedas bañarte en él, rodar a su alrededor, dejarlo resbalar como monedas entre tus dedos. Tanto tiempo que puedes malgastarlo. Pero para algunos de nosotros sólo existe el hoy. Y la verdad es que nunca se sabe.