-
Lo primero que debemos hacer es recomponernos. Si vamos a ser destruidos por una bomba atómica, que esa bomba, cuando llegue, nos encuentre haciendo cosas sensatas y humanas - rezando, trabajando, enseñando, leyendo, escuchando música, bañando a los niños, jugando al tenis, charlando con nuestros amigos con una pinta y una partida de dardos - no acurrucados como ovejas asustadas y pensando en bombas.