-
Nuestra forma de gobierno no entra en rivalidad con las instituciones de otros. Nuestro gobierno no copia al de nuestros vecinos, sino que es un ejemplo para ellos. Es cierto que se nos llama democracia, porque la administración está en manos de muchos y no de unos pocos. Pero si bien existe una justicia igual para todos y por igual en sus disputas privadas, también se reconoce el derecho a la excelencia; y cuando un ciudadano se distingue de alguna manera, es preferido para el servicio público, no como una cuestión de privilegio, sino como la recompensa al mérito...