-
Debemos disentir de la indiferencia. Debemos disentir de la apatía. Debemos disentir del miedo, el odio y la desconfianza. Debemos disentir de una nación que ha enterrado la cabeza en la arena, esperando en vano que las necesidades de sus pobres, sus ancianos y sus enfermos desaparezcan y se esfumen. Debemos disentir de un gobierno que ha dejado a sus jóvenes sin trabajo, educación ni esperanza. Debemos disentir de la falta de visión y de liderazgo moral. Debemos disentir porque América puede hacerlo mejor, porque América no tiene más remedio que hacerlo mejor.